viernes, 30 de noviembre de 2012

No me interesa...


No me interesa que es lo que haces para ganarte la vida.
 
Quiero saber que es lo que anhelas
y si te atreves a soñar en hacer realidad el anhelo de tu corazón
No me interesa que edad tienes.

Quiero saber si te arriesgas a hacer el ridículo
por amor, por tus sueños, por la aventura de estar vivo

No me interesa que planetas están cuadrando tu luna.
Quiero saber si has tocado el centro de tu propia tristeza, si has sido abierto por las traiciones de la vida
ó ¡te has marchitado y cerrado de miedo para enfrentar más dolor!

Quiero saber si te puedes sentar con el dolor, el mío y el tuyo,
sin desear esconderlo, ó  atenuarlo, ó arreglarlo.


Quiero saber si puedes estar con el GOZO, el mío ó el tuyo; si puedes danzar con frenesí
y dejar que el éxtasis te llene hasta la punta de los dedos de las manos y los pies

sin rezongarnos que seamos cautelosos, realistas ó recordarnos de las limitaciones de ser humanos.
No me interesa si el cuento que me estás diciendo es verdadero.
Quiero saber si tú puedes desilusionar a otro al ser sincero contigo mismo;
si puedes aguantar la acusación de la traición y no traicionar a tu propia alma.

Quiero saber si tú puedes ser fiel y por lo tanto digno de confianza.
Quiero saber si tú puedes ver la belleza aunque no sean bonitos todos los días
y si tú puedes vigorizar tu vida a la orilla del lago

y gritarle a la plata de la luna llena.

No me interesa saber en dónde vives o cuánto dinero tienes
Quiero saber si te puedes levantar

Después de una noche de dolor y desesperación, cansado y golpeado hasta la médula,
y hacer lo que se necesita hacer por los hijos.


No me interesa a quién conoces o cómo llegaste hasta aquí.

Quiero saber si te pararás en el centro del fuego conmigo
y no retrocederás.

No me interesa en dónde ó qué ó con quién has estudiado

Quiero saber que es lo que te sostiene desde tu interior
cuando todo lo demás falla.

Quiero saber si tu puedes estar solo contigo mismo
y si verdaderamente te gusta la compañía con quien te llevas en esos momentos vacíos.

Oriah Mountain Dream, Aboriginal American Elder


miércoles, 20 de junio de 2012


Esta noche,  tomo la pipa, el tabaco, el poncho y me preparo para recibir al sol que vuelve a la Tierra, sin olvidar que antes de ese retorno, necesariamente atravesamos por el momento más oscuro del  año… Es así el ciclo de la Vida y es un proceso que se da en nuestras vidas y en nuestra sociedad,  en tiempos aparentemente distintos.

Este Wexipantü se da en el año que la antigua tradición Maya-Tolteca habla de un final de ciclo, por tanto como extrañarnos del caos, violencia y oscuridad que parece enseñorearse sobre la Tierra, mientras tantos de sus hijos claman por mayor justicia y equidad. Hay una forma, un sistema que está muriendo  y una nueva forma, un nuevo sistema debe nacer… Por ambos elevaré una oración con el humo del tabaco, para que la luz que retorna traiga con ella una nueva conciencia, la conciencia de que YO soy otro TU y  somos UNO con todo lo que existe.

"Deuma afpule pun, mapuche mapumeu wengetuai itrovill monguen.... Ka femngechi peumangen, wengetuai rakiduam, newen, ka kiñegün itrokom puche, Ka antü ñi mülerpuam doi küme monguen..."
(Armando Mario Lefío)

"Cuando la noche haya llegado a su tope final, la naturaleza dará paso a un nuevo ciclo de vida en el mundo indígena, permitiendo renovar los sueños, esperanzas y compromisos hacia un futuro mejor para todos..."

Para todas mis relaciones, esos son mis deseos!

Chaltumai y hasta que volvamos a encontrarnos, los Ancestros los sostengan en la palma de sus manos.

viernes, 25 de mayo de 2012

A vuestra consideración


Cabe la posibilidad que lo que quede aquí escrito sea considerado anticuado y si, es un paradigma antiguo, que lamentablemente  está obsoleto en nuestra sociedad actual… pero a veces ciertas formas en desuso, es bueno revisarlas y ver qué hay de rescatables en ellas.
Un día, no hace tanto tiempo, las mujeres quisimos hacer una revolución y nació el feminismo, una revolución nacida desde la ira y del agotamiento que provocó soportar miles de años de abuso patriarcal… Se levantaron entonces las banderas de la igualdad-igualdad… Nos pusimos pantalones, botamos sostenes y exigimos nuestros derechos… ¿nuestros derechos? ¿O lo que salimos a buscar fue que se nos dieran los mismos derechos que a los hombres?
Porque no son lo mismo…
Y ganamos muchas cosas, no todas, en muchos aspectos (de los que pretendíamos) las odiosas desigualdades siguen…
Pero, ¿era esto lo que queríamos?
Veamos… demostramos que teníamos la misma capacidad intelectual, que podíamos acceder a cualquier carrera u oficio y a desempeñarnos en ellas tan bien o mejor que muchos hombres, que podíamos cambiar ruedas de autos, reparar llaves y enchufes, trajimos dinero a casa (ya no necesitábamos que nos mantuvieran), y podíamos no solo costear nuestras necesidades, si no también las de la familia y no solo en lo económico, si no también en sostener el nido, cómo antes de salir de él, criar a los hijos, hacernos cargo de nuestra sexualidad y de nuestra capacidad de procrear… hasta hemos llegado a poder preñarnos sin necesitar un compañero, con unas pocas células basta… Descubrimos que lo podíamos hacer TODO… ¿todo?
Miramos a los que eran nuestros compañeros de esos tiempos y parecía que no daban la talla… no tenían esa enorme capacidad de abarcar obligaciones cómo lo hacíamos nosotras y además daba la impresión que habían perdido la capacidad de saber que hacer… se veían PERPLEJOS!!!!... Ellos los hasta hace poco súper poderosos, no sabían que hacer … pero cómo nosotras si sabíamos, empezamos a instruirlos sobre la necesidad de que desarrollaran su lado femenino, mal que mal nosotras ya éramos unos especímenes perfectamente masculinas y con nuestra sensibilidad intacta… era cosa de que se esforzaran!!!!
Algunos lo intentaron y hasta casi lo lograron… desarrollaron una maravillosa sensibilidad y al unísono perdieron la capacidad de trabajar y proveer (total, ya lo hacíamos nosotras)… pero, en general, ese modelo no nos gustó.
Otros se negaron porfiadamente a aceptar estas nuevas reglas… y, en general, nos parecieron pésimos por machistas y opresivos.
En tanto, el tiempo iba pasando y nuestras hijas nos iban superando en la obtención de la igualdad-igualdad y en las expectativas de lo que tendría que ser capaz de ofrecer el compañero adecuado… Y nuestros hijos y sus padres (“tan básicos ellos”), descubrieron que nuestra revolución había sido maravillosa… disminuyeron (a veces simplemente eliminaron) sus responsabilidades económicas, disminuyeron (a veces simplemente eliminaron) sus ganas de comprometerse con “una” pareja (en su pensamiento “básico” parejas sin compromiso, habían por todas partes).
Y en este proceso de obtención y mantención de la igualdad-igualdad, el crear una pareja y una familia se transformó casi en un atentado a nuestras individualidades, por tanto las fuimos (todos), desechando, a veces, en reiteradas ocasiones…
A estas alturas, confusas y agotadas … mal que mal lo estábamos haciendo TODO, clamábamos a gritos por un compañero que nos escuchara, nos comprendiera, nos acogiera, que no tratara de resolvernos los problemas (eso lo hacemos nosotras, que lo hacemos TODO)… ¡Por favor!... ¡qué les cuesta ser nuestra mejor amiga!!!! (así, con a).
Entonces surgieron algunas ayudas, algo así como “Las Mujeres son de Venus y los Hombres son de Marte”…. ¡Caramba! Parece que no éramos iguales-iguales… Ellos son “básicos”, no son capaces de hacer varias cosas al mismo tiempo, su sensibilidad parece ser distinta… son incomprensibles en su sencillez!!!!!!
Y nosotras, hermanas, amigas mías… ¿qué pasó con nosotras?, ¿qué nos pasó, qué hoy estamos pidiendo se nos de él derecho de no tener que dejar a nuestros hijos pequeños y poder criarlos?
Estamos tan abandonadas de nosotras mismas y de nuestros procesos, que hasta somos felices si podemos eliminar nuestros ciclos biológicos artificialmente.
¿Será que en esa revolución histórica cometimos un pequeño error? ¿Será qué se trataba de igualdad en la diferencia? ¿Será qué se trataba de exigir respeto por lo que significaba ser MUJER?
¿Será que se trataba de qué honráramos nuestro rol  y le diéramos la importancia que debía?¿Será que se trataba de que recuperáramos el valor ancestral de ser las dadoras de Vida, las que conocíamos los Misterios de la naturaleza, las que tejíamos las redes de conexión con la existencia?¿Las que sabíamos que cuando llegábamos a esta vida, salíamos de las entrañas de una igual y a un mundo al que pertenecíamos? A diferencia de nuestros compañeros que llegaban siendo diferentes y tenían un largo camino que recorrer  antes de encontrar su lugar en este espacio y tiempo, pero que en ese viaje nos traían de regalo la visión global obtenida desde el frío viento de la razón y las ideas, mientras nosotras adentrábamos nuestras raíces en la tierra y nos volvíamos capaces de nutrir y levantando nuestros brazos hacia el sol, tomábamos su calor y entibiábamos los corazones…
Y así, comprendiendo nuestras desiguales naturalezas, saber que no somos nada el uno sin el otro y que no debemos pretender adentrarnos en el Misterio de lo Masculino, ni pretender que se adentren en el Misterio de lo Femenino… si no que siendo incomprensibles, somos complementarios, igualmente desiguales, indiscutiblemente valiosos y destinados a celebrar y honrar juntos el Misterio de la Vida.
Oj alá nunca dejemos que recordar que del dos proviene el uno y antes de eso El Misterio.



jueves, 26 de enero de 2012

Sobre guardar silencio y hablar

Lo siguiente es un extracto del libro "Ni lobo ni perro. Por senderos olvidados con un anciano indio" de Kent Nerburn, y parto publicando con él, para intentar no olvidar esta enseñanza :



"Nosotros los indios sabemos del silencio. No le tenemos miedo. De hecho, para nosotros es más poderoso que las palabras.

Nuestros ancianos fueron educados en las maneras del silencio, y ellos nos transmitieron ese conocimiento a nosotros. Observa, escucha, y luego actúa, nos decían. Ésa es la manera de vivir.


- Observa a los animales para ver cómo cuidan a sus crías. Observa a los ancianos para ver cómo se comportan. Observa al hombre blanco para ver qué quiere. Siempre observa primero, con corazón y mente quietos, y entonces aprenderás. Cuando hayas observado lo suficiente, entonces podrás actuar.

Con ustedes es lo contrario. Ustedes aprenden hablando. Premian a los niños que hablan más en la escuela. En sus fiestas todos tratan de hablar. En el trabajo siempre están teniendo reuniones en las que todos interrumpen a todos, y todos hablan cinco, diez o cien veces. Y le llaman "resolver un problema". Cuando están en una habitación y hay silencio, se ponen nerviosos. Tienen que llenar el espacio con sonidos. Así que hablan impulsivamente, incluso antes de saber lo que van a decir.

A la gente blanca le gusta discutir. Ni siquiera permiten que el otro termine una frase. Siempre interrumpen. Para los indios esto es muy irrespetuoso e incluso muy estúpido. Si tú comienzas a hablar, yo no voy a interrumpirte. Te escucharé. Quizás deje de escucharte si no me gusta lo que estás diciendo. Pero no voy a interrumpirte. Cuando termines, tomaré mi decisión sobre lo que dijiste, pero no te diré si no estoy de acuerdo, a menos que sea importante. De lo contrario, simplemente me quedaré callado y me alejaré. Me has dicho lo que necesito saber. No hay nada más que decir. Pero eso no es suficiente para la mayoría de la gente blanca.

La gente debería pensar en sus palabras como si fuesen semillas. Deberían plantarlas, y luego permitirles crecer en silencio. Nuestros ancianos nos enseñaron que la tierra siempre nos está hablando, pero que debemos guardar silencio para escucharla.

Existen muchas voces además de las nuestras. Muchas voces."